jueves, 19 de febrero de 2015

EL Misterioso TOMATE de la EXPERIENCIA






La  Real Academia Española nos ofrece cuatro definiciones principales del término “EXPERIENCIA”. En una de ellas se nos dice: Práctica prolongada que proporciona conocimiento o habilidad para hacer algo y, sin que las demás, supongan sesgos respecto a esta, nos quedaremos con ella. Sin entrar en la frialdad del número que suponen las estadísticas (prefiero lo que está en el “aire” que es más fiable que las encuestas), a nadie se le escapa el tremendo desajuste entre oferta y demanda de experiencia.  Para ser más precisos se requiere experiencia pero se deja entrever que esta no debe de ser excesiva. ¿Qué es excesiva? Si cotejamos que la franja de desempleados con dificultades
para encontrar empleo comienza, para la experiencia, especialmente en cuarenta, podemos suponer que los demandantes tienen entre 10-15 años de experiencia, mínimo  (habida cuenta de las vicisitudes del mercado laboral entre 2.000-2.015 y las zonas). Por sustitución podríamos decir que cuentan con una práctica de 15 años que les ha proporcionado conocimiento o habilidad en “algo” a lo cual postulan.  ¿Buena práctica?, ¿mala práctica?, no sé, solo sé que nadie perservera 15 años en un error (y el matiz de adjetivar es más un componente de la filosofía a pié de acerado). Bien es cierto que este colectivo no es nativo digital ni se caracteriza por la pluralidad idiomática pero, en buena parte los años de práctica y , en muchas ocasiones, sus inquietudes y necesidades formativas satisfechas , les han aportado adecuados niveles de adquisición , aprendizaje y conocimiento  : ¿formación y práctica simultánea?  , Seguramente si: - El sueño de todo método educativo desde que Grecia era Grecia-. Evidentemente no toda experiencia en un ámbito faculta al mejor desempeño en el mismo, tiempo después. La actualización constante  , congruente con la agilidad a que se desplaza el conocimiento y la innovación continua, es más que fundamental  para convertir “la experiencia” no solo en un aporte de valor si no en un PLUS que ,en muchos casos, marca la diferencia y DEBE DE SER TENIDO EN CUENTA. Gran parte de ese colectivo proviene de entornos, MOMENTOS, posiciones, trayectorias    laborales que les convirtieron en colaboradores multifacéticos, versátiles y adaptables; justo hacia donde progresa lentamente el siglo XXI  en lo que a materia de empleabilidad respecta por que los tiempos de la excesiva especialización y los “funcionariatos” laborales murieron hace años.  Curiosamente reclamamos experiencia como necesidad y facilitadora en las posibilidades de los más jóvenes  y cuando la logran ¿se les descarta por lo  contrario? ;” Ni contigo ni sin ti, tienen mis males remedio….”.Compromiso?, experiencia como competencia?, conocimientos?, formación….?, habilidades?..Todo es un condicionamiento deseable para convertir una posibilidad en una apuesta de éxito. -Cual es preferente y en qué medida y proporción- es algo que forma parte del juicio previo de la adecuación entre perfil y puesto-. NO todos nos adecuamos a todo  pero lo importante es ser tenidos en cuenta, escuchados, atendidos, “mirados”. Y aquí es donde, para los más noveles y los menos (extremos de una misma situación, circunstancia  y fenómeno) está la “madre del cordero”. ¿No serán prejuicios y estigmas en muchos casos?. A veces el método nos domina tanto que imposibilita o hace difícil el análisis, otras inconscientemente somos cómplices del método mismo y sobreseemos hasta lo evidente. ¿Qué imaginaria el empleador cuando le ofrecen una candidatura de la que solo le dan un dato (o se lo tamizan) : tiene 22 años , o, tiene 47 . Yo mismo he hecho la prueba e inmediatamente visualizo un perfil con los aspectos menos positivos, los hándicaps, …. Inconvenientes, las posibilidades de maleabilidad, ¡vamos ¡ que tengo de todo menos predisposición optimista y eso provoca pereza para el interés. Aquí llego a una máxima: “solo amamos lo que conocemos y entre eso, lo que nos gusta”. La diferencia entre lo posible y lo que no puede ser, A VECES,  está solo en la oportunidad y esta oportunidad adquiere VALOR si la incorporamos al MÉTODO.   ¿Razones que lo avalan?, la cantidad de apuestas exitosas que aún siguen dotando de esperanza a estos colectivos, a los que por edad no llegan, a los que por lo mismo se pasan y a los que desde aquí animo.
 Parodiando con un símil, esto me recuerda nuestros propios criterios en la frutería:   Me acerco a la caja de tomates frescos, ¡iuff!! ..esta llena .Seguramente los de arriba no me convienen, los habrá manoseado ya  todo el mundo , ¿y los de abajo del todo? Esos no los ha tocado nadie. ¡¡ calla, calla ¡! Esos llevan… sabe Dios cuanto aguantando el peso de los 20 kilos que tiene encima , ¿solución?:  Me voy a los del medio . Todo el mundo se va a los tomates del medio, ¿consecuencia? Los tomates de arriba siempre son los mismos y los del medio los ha manoseado toda la clientela, solo sirven para hacer compota ya mismo o los tiras . Los de abajo nadie los ha visto y todo el mundo presupone que están “ pa tirar”. Pues no señor, entre ellos hay calidad , duran más tiempo y son los mejores para ensalada, si la frutería es buena eh¡¡. Se me ocurren miles de ejemplos de la vida cotidiana en los que preferimos experiencia , comenzando por la comida de la abuela de la que no nos importa que le tiemble la mano con los cazos.
Pareciera que buscamos colaboradores/trabajadores para proyectos a muy largo plazo cuando la realidad del mercado laboral nos demuestra lo contrario, estancias limitadas de donde es lógico deducir la necesidad de “colaboración por proyecto” y por tanto una nueva perspectiva  adaptativa por parte de estos colectivos en especial y quizá, con el tiempo, por parte de todos los actores. La opción freelance supone una excelente oportunidad de colaboración pero no es asumible por todos, no es la panacea,  por muy estupenda que la queramos ver, presentar o argumentar. En ocasiones, lo que no puede ser no puede ser y además es imposible.
No sé….solo reflexionaba….. Por lo demás, sin llegar a la categoría de genio o de talento excepcional…jamás se supo  que la valía tuviera edad y ocasionalmente solo estuvieron unos de otros a la simple distancia de once letras: oportunidad .


Gracias por leer, DISFRUTA de un dia feliz.

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