domingo, 17 de noviembre de 2013

El valor de una palabra



Dicen que no todo el mundo sabe y puede  afinar un buen instrumento. Cuando se consigue sacas las mejores notas y el mejor sonido sin independiencia de las manos que luego acarician sus cuerdas para extraer las mejores melodias. En la vida siempre pense que somos guitarras en espera de esas manos capaces de sacar de nosotros lo mejor, la mejor version, nuestras mejores melodias por que somos , lo creamos o no, nos lo hagan entender o no, muy capaces de interpretarlas. Mientras eso sucede nos dejamos acariciar a veces por manos expertas, otras por manos inexpertas elaborando partituras de sonrisas, decepiones, encuentros y desencuentros,aciertos y errores .A lo largo de nuestras vidas, La PALABRA es esa mano capaz de templar , apretar y tensar la cuerda sin romperla, capaz de alcanzar el
tono necesario con que completar el arpegio de nuestra propia escala musical de sensaciones...esa que nos hace diferentes y atractivos para nosotros mismos y seguramente para los demas. Afinar el instrumento de nuestra vida ,que no instrumentalizarla, requiere hacernos compatibles,  poner en el mismo tono el mas puro sonido de nuestro yo interior ,escalas, valores y talentos con las notas y los colores que nos rodean,”eso” para lo que nos sentimos llamados y nos atrae....Por eso nunca podemos afinarnos solos, nunca podemos sintonizarnos con aquello o aquellas personas o momentos capaces de extraer nuestros mejores sonidos con los que elaborar melodias de emociones capaces de enamorar .Sentirnos bien, amarnos, esa es la clave de nuestro ansiado pentagrama. Ninguna guitarra se escucha a si misma si no es en relacion con los instrumentos y voces que le rodean...y cuando eso sucede ...toda la orquesta baja el volumen para que nuestras seis cuerdas parezcan llenar el universo,nuestro universo. Es entonces cuando nace la musica...nuestra musica...nuestra cancion entre los graves y agudos de nuestras mejores emociones y el fondo de violines de nuestros mejores recuerdos ...esos que nos hicieron aprender la diferencia entre amar y querer....entre soñar y musitar...entre oir y escuchar. Esas huellas que hemos ido marcando entre las arenas de las playas que un dia recorrimos creyendo que los surcos no perecerian a las olas que no son sino el tiempo que vamos  dejando atrás. Siempre que nos sentimos felices cantamos, detras de cada instante de felicidad hay musica...seguramente por que alguien afinó nuestras seis cuerdas, cuando alguien nos hizo sintonizar con nosotros mismos y por que no con ese alguien o con ese algo.   Es entonces cuando no queremos dejar de sentirnos guitarra en las manos de alguien,del tiempo, del momento o de un instante. Es entonces cuando nuestras actitudes, sensaciones, espectativas,sueños, deseos e incertidumbres   confluyen en su mejor acorde mientras tensamos unas y relajamos otras  en un sortilegio de clave de SOL con sabor a autoestima . Dejate seducir por la PALABRA y por las personas, momentos e instantes que un dia te la regalaron para hacerte sentir y ser  ese alguien importante para una guitarra que ya creia haber dado sus mejores conciertos . Quizá nunca estemos a un paso de la felicidad si no a la simple distancia de una PALABRA.

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