miércoles, 4 de septiembre de 2013

Burbujitas en la red



La interacción en la red, a veces precisa de un análisis y disección a las cuales es imposible prestarle el tiempo necesario siendo así que deducimos, extraemos y juzgamos a velocidad cósmica más por sensaciones que por congruencias y objetividad mientras incurrimos eventualmente en malas interpretaciones sin duda involuntarias, a pesar de lo cual también ocasionalmente acertamos. Desde que  este blog vió la luz he dedicado alguna que otra entrada a mi percepción del entorno virtual que  me rodea así como de algunos fenómenos a través de las sensaciones que me causan. Tal es el caso de “impresiones en la red” o de “deducciones arriesgadas” por ejemplo, con diferentes temáticas y fruto del sentido de aquella frase de Ortega y Gasset: “vivimos en la circunstancia”.Algunas hay que mirarlas con humor.

En solo un vistazo  saltan a la vista algunos temas que se repiten como el ajo en el ciberbuffet de la red : empleo, formación y emprendimiento. La blogosfera está plagada de estas temáticas y las redes sociales más aun. Twitilandia se encuentra iluminada de farolillos con ese reclamo: profesionales, pseudoprofesionales, gurús, empresas, buscadores, reclutadores, páginas, consejeros, iluminados, artistas, trapecistas y trileros, etc, nos aportan soluciones , vías, caminos, claves,  etapas, secretos, actividades, pilares, pasos, leyes, bases, tipos de…para el empleo ¿para qué?, pára el empleo . Y eso ¿que es?. No sé, deduzco, pero es  algo enorme, importante, vital. Pero ¿Dónde está? .Aquí viene “la madre del cordero”: No solo por que literalmente no hay, perdón, no existe oferta en la forma que parece sino por que si contrastamos las ofertas nuevas diarias de los portales por ejemplo y las contrastamos con las cifras mensuales de desempleo te acabas preguntando ¿Dónde se ha quedado tanto empleo nuevo? ¿rotaciones? .Eso sin contar las ofertas que se repiten y mil detalles más de los que ya he dado cuenta en algunas entradas anteriores  Las páginas de empleo no son reflejo de la realidad aunque copen la red y los accesos a ellas se cuenten por trillones. Solo se publican aproximadamente un 20% de la oferta de empleo, eso si, ese 20% se refrie y se hincha con “ciberlevadura” al gusto. El resto (80%) es escaso , se oferta y se cubre con meridiana rapidez entre contactos, conocidos y relación directa. Si ese 80% ya de por si es escaso, imaginemos el tamaño del  20% .Conclusión: estamos ante una burbuja o muchas juntas, lo mismo da que lo mismo tiene. Otra de las burbujitas es la formación. En el campo comercial por ejemplo es punto menos que impensable y como mínimo arriesgado ofrecer formación, más que nada por que en un tiempo en que lo que se exige es vender, vender y vender no están las empresa por la labor de dar formación a sus comerciales (salvo honrosas excepciones), excepto en vacaciones o en horario fuera del laboral, claro está. Lo cual es de todo punto lógico. De cualquier forma hay una sobreoferta de formación y una sobreestimulación hacia ella., en la mayoría de los casos sin diseños claros de itinerarios ni objetivos laborales viables, por razones obvias. Con todo y eso yo me pregunto: si no hemos sido capaces de prever y anticipar la crisis económica de los paises desarrollados ¿Cómo podemos anticiparnos y prever la capacitación requerida para los puestos necesarios cuando esto se acabe? ¿Qué sector tirará del carro para sacarlo de la ciénaga?...Pues eso..que podemos como rezaba el chiste acerca del “boom de la cirugía estética” ,estar 


diseñando para el futuro señoras de 95 con unos pechos maravillosos o señores de 80 magníficamente dotados. Aparte de la importancia de idiomas y nuevas tecnologías que son la línea divisoria desde ya ,con el analfabetismo ¿hacia donde dirigir la formación? ¿Qué quiero ser? ¿Dónde me veo? ¿Dónde quiero estar? O ¿Cuál es la posición POSIBLE donde soy MUY competitivo y puedo serlo más?. Esa es la diferencia entre el aire de una burbuja y lo consistente, entre lo real y posible y lo impensable, entre el optimismo realista y congruente y las fantasías. En el último peldaño está la burbujita del emprendimiento, un tema que me parece crucial e importantísimo por cuanto de oportunidades puede suponer pero que frecuentemente es tratado de una forma un pelin “megafashion” y a la ligera cuando pocos, muy pocos, profundizan en su aspecto elemental: la financiación y la inversión. Coraje, actitud y optimismo sobra en muchos que he conocido y conozco pero no sé responderles cuando falta liquidez salvo que súbitamente des con “la gallina de los huevos de oro”.Emprender puede ser maravilloso y si lo vives más pero entre ciertos riesgos y circunstancias mejor no probar la profundidad del río con los dos pies, y eso no está al alcance de cualquiera. No se trata de hacer un cántico al pesimismo por que pienso que el mejor canto que se puede hacer al optimismo es la correcta percepción de la realidad propia y del entorno para construir sobre ellas actitudes sólidas, congruentes y viables, posibles, definidas y enormemente deseadas con la alegría y el humor que solo provocan la conquista de nuestros objetivos personales. El empleo llegará tarde o temprano y mejor estar preparados, la formación es importante y el saber no ocupa lugar y el emprendimiento es una formula más y una opción a veces viable y posible. Cuando era pequeño…de eso hace muuuuchos meses me encantaba mirar el efecto de las burbujas de las pastillas efervescentes en el agua, aun me llaman la atención y despiertan la curiosidad pero ahora, las de la red.. Te dejo una nota de humor con que ilustrar el pragmatismo congruente que siempre me hizo gracia. Había un pequeño pueblo que atravesaba un enorme y prolongada sequía ante lo cual los paisanos  junto con su alcalde decidieron procesionar en rogativas para pedir lluvias al santo Patrón del lugar. Engalanaron el pueblo, organizaron festejos y  al visitar al párroco y solicitarle permiso ,este, . mirando el horizonte a través de la ventana les dijo: Por mi podéis hacer lo que querais pero que ……. “pa llover no está”.
 

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