martes, 13 de agosto de 2013

Reinventar en la adversidad



No dejamos de hablar del cambio; en las redes, en la calle, en casa. Algo no va bien o muchas cosas van mal, depende. Se nos escapa el número de ellas que cambiaríamos, perdemos la cuenta o  somos en ocasiones incapaces de identificarlas. Sencillamente las detectamos por sus consecuencias en nuestras vidas: en el trabajo o en su ausencia, en las relaciones, en la sociabilización, en los amigos; pero tendemos a observar lo cercano, lo pequeño y no lo  más importante:  lo trascendente, lo esencial. No exageraríamos si decimos que se respira en el ambiente, las cosas han cambiado y lo han hecho a mal, negarlo es negar la evidencia y sobre la negación de la realidad no se puede construir nada.
Veamos: Mucho de lo que hemos de cambiar o deseamos que cambie no depende de nosotros  ¿o si ?.  No, es mejor compartir propuestas de asolación esperando que en barbecho y al solano crezcan grandes frutos o esperar que venga un líder (clones unos de otros, de los que hemos tenido y mantenemos)  , nos ponga la casa patas arriba nos ofrezca el maná, pan y fiesta  y en olor de multitudes y a ritmo de godspell todos cantemos ¡¡Aleluya!!.
…..O quizá esperar a que las cosas sucedan por si mismas como quien espera, mirando al fregadero, que los platos se frieguen solos. El cambio a medio y largo plazo que es realmente el imprescindible, solo será posible si lo construimos desde nosotros mismos; aprovechando lo útil y desterrando lo pernicioso, lo que nos hizo llegar hasta aquí. Si emprendemos el cambio desde nuestras propias actitudes y lo cotidiano de nuestras vidas  haciéndolo posible, viable, sostenible y adaptable .Pero para hacerlo adaptable precisamos generar un sistema de educación capaz de sostener en el tiempo valores y principios -no inmutables- por que la rigidez solo crea presión- , pero si adaptables y evolutivos a los tiempos , que permitan formar sociedades justas, individuos honestos, libres.y felices sobre cimientos sólidos.
Un sistema y una sociedad cuyas normas  valores y principios hagan inviable que esto vuelva a ocurrir e innecesaria la búsqueda de un cambio que no sea el de la lógica y necesaria evolución humana y social. Mientras tanto, el cambio se nos ofrece cada día y comienza por cada uno de nosotros si somos capaces de creer en nosotros como seres individuales, de ser nuestra propia expectativa,  si somos capaces de confiar en nosotros, en las posibilidades reales de cada uno por que creando y asumiendo autoconfianza personal se genera autoconfianza social ,epicentro del poder de una sociedad. La suma de la fuerza de las partes es mayor que la fuerza del todo .Este principio de inspiración gestatltica es evidente. La adversidad, a veces, es una oportunidad de reinvención de uno mismo, sin fantasías ni falsos triunfalismos ni proclamas marketinianas , sencillamente por que  la necesidad aparte de sus matices aversivos, también es un buen nutriente biológico para la imaginación y la creatividad. No, no estoy diciendo que en la frustración y el fracaso esté la puerta del éxito . Eso es aberrante y seria hacer apología de la desgracia. Digo que más que vivir hemos estado muchos años levitando y simplemente hemos vuelto a tocar tierra. Habrá que ir pensando en ponerse a andar con nuestros propios pies y no a que nos lleven en carretilla, a  hacer camino, el de la persona y el de la sociedad a la que pertenecemos. A no dejar a nadie atrás. Habrá que poner de moda la humildad, la dignidad, la sinceridad , la justicia y el optimismo,


habrá que dar ejemplo a los que nos quieren salvar cada cuatro años de que somos capaces de pensar, de reinventarnos y de emprender, habrá que ser modelo para los que nos siguen y probar que esta generación sabe construir sin cemento y sin ladrillos, habrá que ser receptivos a las ideas, a la innovación y  a la creatividad. Habrá que pensar en la decisión, la determinación y la constancia. Habrá que entender las necesidades propias pero también las de los demás, Habrá que pensar en llamar al cambio desde nuestras actitudes, con la disposición de la determinación sin fisuras, desde nuestros entornos mas cercanos, desde nuestro trabajo, nuestros amigos, nuestra familia, nuestro barrio, nuestra ciudad , habrá que pensar en generar ejemplos que seguir, habrá que pensar en el cambio pero sobretodo en SER el cambio mismo, ejercer y profesar el cambio.,hablar, sentir, escuchar, compartir, convencer , trasmitir en la manera en que solo lo hacemos cuando un deseo irrefrenable nos mueve, en la manera que lo hacemos cuando la pasión, la razón y el anhelo nos hace legítimos acreedores de un derecho;  el derecho y el deber de ser felices. Habrá que pensar en ser líderes de uno mismo para poder serlo de otros en cualquier entorno. Y después de tanto pensar habrá que ponerse manos a la obra para que nadie piense que nunca lo intentaste, Te sobran razones para sorprenderte si crees en ti. Si crees en lo poco o en lo mucho que puedes aportar. A veces renventarse es descubrirse a uno mismo. con el humor , la sonrisa,la grata y  sana sorpresa  de quien acaba encantado de saludarse y conocerse..
 

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