sábado, 2 de marzo de 2013

Felicidad en nebulosa



Nos sorprendería descubrir hasta qué punto somos tan iguales y tan diferentes, hasta qué punto buscamos y deseamos “lo mismo” aún por caminos distintos y aún hasta qué punto discurrimos por idénticos lugares.
En mi paseo, abstraído de la tarde y de las horas divagué por los vericuetos de nuestras necesidades tremendamente minadas y desatendidas en estos tiempos y profusamente olvidadas en la sociedad “que nos hemos dado” convirtiendo en hoja de ruta la letra del viejo tango de cambalache para invertir en un juego macabro y sinsentido de trileros la estructura de nuestras necesidades humanas en un engranaje de ambiciones capaz de devorar principios, razones y tergiversar emociones.
Y  así fue como mi “paseo interior” me acercó a los acantilados de la “indignación” (centro moderno de habitual peregrinación y romería)  adonde  mueven a su antojo las desatenciones de la más básica necesidad ,la ausencia de sentido común, el populismo, la palabrería y demagogia en una sociedad sin liderazgos ni gestores donde aparece como cierto que “el más tonto hace relojes” y “casi nada es lo que parece” ,donde la sensación de justicia ,a falta de devotos, es procesionada en chasis mamotrético a motor de cilindro y medio por una multicolor clase política que esculpió la “santa cena que lleva encima” acompañada  por los sones de una banda cuya partituras difieren entre si, lejos de principios y valores , dignidad y honestidad  exultando al unísono ritmos de pasodobles, chotis ,jotas y sardanas con que confundir al auditorio por temor a  que alguna flauta desentone e invocando el bolero del sentido común , los ratones la sigan.
Frente a decepciones y frustraciones personales o sociales poseemos capacidad personal para sobreponernos a la adversidad: el deseo,  el anhelo, la fuerza, el empuje y la motivación para flotar y salir de las arenas movedizas con que la vida nos sorprende en este o en cualquier momento y la búsqueda constante de la satisfacción de nuestras necesidades mínimas y no menos importantes de estima y autoestima que son el eje y motor de todas las demás y la llave, sin duda de la búsqueda de la felicidad.

2 comentarios:

  1. Rodrigo, me encanta lo que escribes. Por favor sigue hacíendolo...

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  2. Muchas gracias por animarme y algunas más por tu comentario.

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